Te recuerdo Amanda
Como con una coraza, amanda Jara se alejó del mundo para evitar las presiones y las etiquetas. En la caleta donde se refugió y se enamoró de un pescador, con el que vive hace 15 años. Pero aquí muestra que esto no es idílico, sino duro como en todos lados. a regañadientes, abre la puerta de su casa y de su pena.
Debe ser complicado llamarse Amanda y ser la única hija de Víctor Jara. Porque si ya es difícil ser hija de famoso, de cualquier famoso, mucho más difícil todavía es cuando el famoso era un cantautor revolucionario cuyos cantos e himnos envolvieron la épica de la Unidad Popular, y a quien después del golpe militar le quebraron las manos en el Estadio Chile y lo mataron mientras lo obligaban a cantar.
Entonces, deja de ser un famoso y se transforma en un mártir, y luego en un héroe. Y su canto, muy especialmente el "Te recuerdo Amanda", se desliza por el mundo, amarrando con un hilo de oro la leyenda de Víctor Jara, y con él la del pueblo chileno acallado por la dictadura militar.
Entonces su hija, que en ese momento tenía 9 años y que vio cómo el dolor penetró por las puertas de una casa que recuerda tan alegre, se va exiliada a Londres con su madre inglesa, Joan Turner la única señora de Víctor Jara y su media hermana, Manuela Bunster. Allá se quedan 10 años, donde crecen, se incorporan en organizaciones de Derechos Humanos, aprenden un inglés como el de la Reina Isabel, terminan el colegio, y deciden volver a Chile en 1983, cuando Amanda iba a cumplir los 20 años.
Volvieron a su casa en Colón arriba, donde habían vivido, pero Amanda no logró adaptarse a Santiago. Estudió Comunicaciones y luego Bellas Artes, pero no terminó ninguna carrera. Trabajó como productora en cine y publicidad, ahorró unos pesos, y el día menos pensado se marchó a una caleta de pescadores, cerca de Valparaíso. Tiene varias razones para haber dejado Santiago, y deben ser ciertas. No resistió ni los favores ni los odios que suscitaba el hecho de ser hija de una leyenda. Era demasiado lo que se esperaba de ella en los mundos del Partido Comunista y de la oposición al régimen militar; y eran demasiado los prejuicios con que se la veía en los cócteles elegantes. Tuvo un gran amor que se frustró. Vivió en el límite, hasta que en 1990 se escondió en Quintay.
En un sitio de mil 500 metros que habían comprado con su madre frente a un roquerío y a la playa grande, se instaló a pintar y a trabajar la tierra.
Fue muy difícil encontrarla. Y más difícil que aceptara conversar. Pero cuando finalmente abre el portón de este sitio encaramado en el cerro, donde hay tres casitas de madera entre los árboles, plantas, flores, redes de pescadores colgando, perros amistosos que levantan polvo, un parrón desordenado, un auto viejo y una pequeña huerta, Amanda resulta ser una mujer acogedora y cálida. Tiene 40 años que no representa, y tiene la piel curtida por el sol. Es una campesina, joven y ágil, con manos duras y dedos cortos. No es alta, y parece ser fuerte. Es cierto lo que escribe su madre en el libro sobre su marido que también recorrió el mundo, "tiene la misma sonrisa de Víctor". Pero tiene un colorido más rubio, en los ojos verdosos y en el pelo castaño.
En una de las casitas de madera, Amanda vive con Nego, un pescador nacido allí. Él está en la terraza que mira a la playa grande, cosiendo su traje de buzo. Saluda con placidez, sin euforia. Habla poco, tiene 39 años y cursó hasta sexto básico. Ella inunda la casa con opiniones y atenciones. Muele café y lo sirve en tazones pequeños. Unas jaibas recién sacadas por Nego esperan para la cena.
Nada está muy limpio aquí, porque el aseo lo hago yo y hay mucha tierra.
Se ríe de sí misma con facilidad. Nos sentamos en una mesa debajo del parrón y volvemos atrás en el tiempo.
En Londres, desde 1973, mi mamá se reinventó. Yo no, porque no estaba muy inventada. A los 9 años uno tiene mucho que absorber. Pero mi mamá era bailarina, con gran vocación de profesora de danza, y tuvo que dejarlo todo y cambiar, y ser vocera de una causa. Lo que pasa es que somos hartos... Porque hay muchos Víctor, hay muchas personas detrás de todos los que asesinaron. Los hijos, los nietos, los primos, los padres... Mucha gente se tenía que armar. Lo digo en el sentido figurativo, porque era poder expresar esta injusticia, armarse frente a las cosas que nos sucedían. A nosotros nos pasó algo bastante brutal, por eso había que hacer un gesto, de corazón, de alma, de todo, para poder seguir adelante no más. Uno no se podía quedar sentada en los laureles, en ese tiempo. Ahora, con los años sí me he quedado sentada en los laureles... (Se ríe.)
Desde muy chica aprendí que hay que saber defenderse de las agresiones diarias que nos da la vida. Allá, mi mamá era la que iba a los distintos lugares; nosotros con mi hermana andábamos detrás.

Víctor era un gran ser humano... el cual es un ejemplo mundial de valentía, idealismo, fuerza, talento, humildad, era un luchador, entre miles de virtudes más, su persona siempre estará entre nosotros... cantando por aquí y por allá en cualquier rinconcito de este chile herido... que grita tu nombre querido ¡¡¡¡Víctor Jara!!!!....
Víctor Jara vive!!!!
Entiendo y comparto la postura de amanda, porque en un país tan insensible y poco respetuoso como chile debe ser dificil ser hija de uno de los grandes mártires de la historia de Chile y andar por las calles soportando preguntas y comentarios descriterados, de personas que lo único que persiguen es un bienestar personal (no como lo hizo el gran Víctor, quien dejó su vida por una idea que nos asegurara a todos un bienestar social digno de personas, no de animales como lo creyo en su tiempo el infeliz asesino Pinochet y todos sus aliados). Creo que mucha gente está de acuerdo conmigo cuando digo que la dictadura militar nos quitó la cultura, nos arrebató el sentimiento y la magia de las cosas simples, del alma. Tengo 22 años y estoy plenamente seguro de que otro sería mi país si el asesino innombrable no me hubiese quitado el privilegio de escuchar cantar o siquiera hablar a Victor Jara.
Quizás por lo mismo amanda decidió alejarse un poco del mundo, porque, si para mí es doloroso saber que por las calles que transito casi a diario anduvo un hombre libre al cual le destrozaron su cuerpo a patadas como si fuera un animal simplemente por luchar por mis derechos, imagino lo que debe sentir la hija de ese mismo hombre; las ganas de morir junto a su padre que debe sentir.
No quiero olvidar a la enorme cantidad de gente que murió por mis derechos y que creyó en la propuesta que pudo ser la ideal para mi, para mi futuro y para el de mis hijos. De una u otra forma seguiré llorando la muerte de todas aquellas personas, incluyendo la del gran Victor Jara.
En fin, amanda, quiero decirte que me hubiese encantado que estuvieras hasta hoy con tu padre, o quizás no hasta hoy, pero que por lo menos hubieses tenido una vida digna al lado de tus padres, como debe ser.
¡¡¡Viva Víctor Jara, querido!!! Tu pueblo está contigo... Hasta la victoria siempre...
Que bueno saber de Amanda ,tu padre es lo mas grande .espero tu estes muy bien.Ayer en tvn internacional dieron un reportaje de victor ,(muy bueno por cierto) con mi hermano teniamos que hacer un trabajo,nos fuimos muy temprano para terminarlo y poder volver a verlo ,y asi lo hicimos .
aqui en españa victor es muy conocido y querido. aqui en las islas canarias hay un teatro con su nombre . cuando la gente de aqui me pregunta por victor jara ,me siento muy orgulloso .
me gustaria saber,porque la hija de del compañero Victor no esta al frente de la batalla junto a su madre exigiendo justicia.pienso que todos los revolucionarios del mundo merecemos una explicacion de parte de la sra.Amanda.ella tiene que ser la primera en llevar la bandera de lucha y no descanzar hasta que la muerte del compañero Victor sea vengada.sra.Amanda pongase a la altura del compromiso revolucionario y de su padre.saludo solidario y revolucionario.
vaya, me gustó mucho la introducción -antes de las palabras de ella-, pero tiene gusto a poco. Me hubiera gustado leer mas de lo que piensa, de lo que hace. Pero bueno, creo que es notable el trabajo y muchas gracias.
saludos.
estaba haciendo un trabajo sobre victor jara sin querer queriendo paso por esta pagina y me di el tiempo de leer
solo quiero felicitar a esa mujer tan llena de vida y amor me calleron lagrimas cuando me entere que murio de esa manera
pero sabes amanda el es mas feliz sabiendo que tu ya lo eres
y me alegra saber que la unica hija de victor, sea tal y cual como el
fuerza y eres una mujer grandiosa como tu madre y tu padre
suerte y tu sabes que donde se encuentre te cuida.
necesito saver algo ,, existe un concierto en vivo de victor jara en mexico, o existe el concieerto de peru solamentee?????????????
necesito saver esoo plisss
amanda..
si me habian hablado de ella, una amiga que tengo en quintay.
la verdad es que ni ella ni los habitantes de quintay sabian a ciencia cierta si era hija de Victor Jara ...
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.que triste , yo no me ocultaría..
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.caminaria con la frente muyyy alta , ya que su padre fue el hombre mas grande d eeste pais, lucho por la libertad, y hasta el ultimo de sus dias, y el ultimo de sus alientos lo dedico a mostrarle al pais que chile no son solo esos personajes de corbata y mentira. Sino que chile es la gente , el pueblo , el niño que sufre la pobreza.
Apenas estoy descubriendo la vida de Victor Jara...siempre disfrute de sus canciones desde que era pequeño. Decian tanto sus canciones pero nunca las ponia tanta atencion como lo hago ahora. Y ahora que entiendo mucho de lo que paso admiro mas su obra y me duele mucho lo que le hicieron. Siento que hay mucho por hacer y este señor al igual que el Che, a quien el le compuso una de sus canciones, nos dejaron fuerza de lucha...ganas de cambio...de mejora, de justicia social.
Amanda, si lee alguna vez mis palabras quiero que sepa cuanto respeto me inspira usted y su padre. Espero que sea feliz en su vida y espero que transmita a su descendencia las grandes enseñanzas que le dejo su padre.
Un gran abrazo a la distancia de un hermano Ecuatoriano.
desde España a la Familia Jara Turner:
Yo(por mi edad)no conocí a Victor,pero algo dentro de mi me dice que fue una persona extraordinaria en todos los sentidos y que hubiese sido un gran honor poder conocerle y estrechar su mano.
solo decir esto:
Cuando esas alimañas,esas hordas de asesinos lo mataron no estaban sino sentenciandose asi mismos ya que aunque mataron al hombre,no mataron sus ideas,las cuales continuaran a pesar del daño.
No te preocupes,victor,seguiremos en la lucha,camarada,tu memoria no se perderá.
Salud.